(Heraldo de Aragon, 3-8-2000)

Biel construye dos nuevas balsas antiincendios

MEDIO AMBIENTE El Ayuntamiento de Biel ha incrementado las medidas de seguridad para evitar que el fuego pueda destruir el importante ecosistema que rodea el municipio. Destaca la construcción de dos nuevas balsas de agua


N. BARCELO/M. J. GABAS Biel
El Ayuntamiento de Biel dispone ya este verano de dos embalses anti-incendios situados en puntos estratégicos del término municipal. «Con una modesta inversión, en torno a un millón de pesetas, y la valiosa colaboración del retén de verano de los forestales tenemos un medio que en caso de incendio facilitará la carga rápida a los helicópteros», explica el alcalde, José Luis Lasheras.
La considerable dificultad de acceso al monte, de un importante valor medioambiental, junto al hecho de que el cauce del río Arba esté rodeado de árboles y matorrales que plantearían dificultades para poder cargar, ha impulsado al Ayuntamiento a habilitar esta infraestructura contando con una ayuda de casi medio millón de pesetas del departamento de Recursos Agrarios de la Diputación Provincial de Zaragoza.
La menor de las balsas está situada en la zona sur del término municipal, en el límite con el de la vecina localidad de El Frago. La mayor se encuentra junto al llamado barranco de Caslistro, en un pequeño valle junto a la sierra de Santo Domingo. El embalse alcanza los 30 metros de diámetro y se alimenta del propio barranco a través de una tubería. Señala el alcalde que el sistema que se ha elegido «permite que no sea necesario ningún tipo de mantenimiento, ya que una vez que la balsa se llena el agua que rebosa va a parar a un sobradero».

Yeguas

La balsa enclavada en plena Sierra de Santo Domingo ha sido construida por el retén de forestales, que procura mantener limpios y sin riesgos de incendio estos montes, que se levantan sobre la llanura cincovillesa y el Somontano oscense y que configuran un impresionante espacio natural cubierto de densos bosques de pinares, hayas y en menor número carrasca. Habitan además en ellos especies como el ciervo, el jabalí, el zorro y aves como el búho real o el alimoche. Este espacio conserva además tres ejemplares de quebrantahuesos.
La singularidad del entorno, sus peñas desde cuyos puntos más altos se pueden divisar desde el Moncayo hasta el Pirineo, constituyen una riqueza natural y un lugar idóneo para practicar el senderismo o la bicicleta de montaña o simplemente disfrutar de una riqueza paisajística desconocida para la gran mayoría.
Para proteger esta zona del riesgo de incendios el alcalde de Biel, José Luis Lasheras, el ingeniero de la zona, Juan Lorente y el retén de forestales apostaron por introducir de nuevo el pastoreo en la sierra, esto se consiguió tras la solicitud realizada por un ganadero navarro para vallar unos 18 kilómetros de perímetro, unas 2000 hectáreas, para que pastasen allí yeguas y vacas. El convenio de arrendamiento para diez años se firmó hace seis, y el monte permanece limpio de malas hierbas que se secan, se convierten en paja y suponen un grave riesgo de incendio. José Luis Lasheras recuerda que «la zona está limpia gracias a estos animales. En el tristemente célebre incendio que se produjo hace seis años en Uncastillo los lugares acotados no sufrieron el pasto de las llamas porque la limpieza del monte impidió continuar su marcha». El acuerdo pretende ser renovado y ampliado, además en estos parajes existen distintas rutas que el visitante puede realizar a través de pistas forestales y senderos, y a pesar de que la Sierra de Santo Domingo no es tan conocida como otros parajes de la geografía aragonesa, forma parte de un generoso entorno natural que abarca localidades prepirenaicas como Biel, Fuencalderas, Luesia, Lobera de Onsella y Longás.
Mediante ciertas travesías se puede llegar de una localidad a otra y aunque oficialmente no hay muchas rutas marcadas, hay muchos senderos abiertos por los forestales y por un vecino de la localidad, José Navarro, ya jubilado y que a pesar de haber vivido durante muchos años en Francia conoce a la perfección la sierra y se ha encargado de manera voluntaria de marcar rutas y abrir otras para hacer posible que las personas que se adentren en la sierra conozcan los lugares que atraviesan sin pérdida alguna. Además José Navarro se ofrece a los turistas para acompañarles.

 

David Lanzarote Garcia
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Enginyeria La Salle - Universitat Ramon Llull
Revised: 4/8/2000