La Berrea.
Poco conocida por estos lares como actividad turística, disfrutar de una berrea es la última actividad que se ha incorporado a la amplia oferta de turismo natural del Prepirineo. Lamentablemente, la berrea -que no es más que el grito de los ciervos en celo, disputándose a las hembras- es un espectáculo que debe someterse a las leyes de la naturaleza: precisamente en el momento del celo.
Y esto suele ocurrir, dependiendo de las condiciones climatológicas, durante las últimas semanas de septiembre y las primeras de diciembre. Además las mejores horas para observarla son al anochecer o al atardecer, perfectamente camuflado en una caseta de madera -desde varias horas antes- para que los animales no se muestren desconfiados.
La oferta que se inició a principios del otoño comprende además una degustación de carne de ciervo en la propia finca, situada entre Biel y Fuencalderas, con la posibilidad añadida de acercarse a la excelente gastronomía del restaurante El Caserío, en Biel.
26-7-99 Heraldo de Aragón.
La berrea se ha convertido este año en Biel (Zaragoza) en un reclamo más del "Territorio Museo", un amplio espacio delimitado al norte con el pantano de Yesa, flanqueado por las peñas de Santo Domingo y las Bardenas Reales, el río Gállego y la comarca de Ayerbe: la Galliguera. Es un proyecto que sienta las bases para el desarrollo cultural del Prepirineo.
Para ver la berrea en los observatorios de Biel, en un coto privado, hay que llamar al teléfono 639 38 36 97. El precio es de 4000 pesetas e incluye una merienda aragonesa -migas incluidas en el pueblo. Es recomendable llevar prismáticos.