El concepto de apego ha sido una constante en mi vida. Ahora visto en perspectiva me es más fácil entender todas aquellas pruebas que pase, todas aquellas perdidas, y también porque no decirlo, todos aquellos encuentros. El poder dejar atrás, gente que ha sido importante, sin tanto dolor, ya no se si es bueno o es malo. Siempre pienso que hay que dejar espacio para lo nuevo y despedirse de lo viejo. Y como siempre hago, en los momentos álgidos de esta lucha interna, pienso en los budistas, y en como hacen los mandalas poniendo todo sus sentimientos y amor, y luego los destruyen para no coger apego. Os dejo una reflexión que leí por alguna parte, que a lo mejor os ayuda en esos momentos de lucha.