Capto esencias,
lavo ríos,
purgo heridas,
aún sin ser herido.
No hay sangre chillona,
en esta hueste oscura,
que constriñe mi ovalo rojo,
y captura mis sentimientos,
ahora anodinos y narcotizados.
Huyo sin camino,
corro tras tu luz,
que proyecto yo mismo,
con mi linterna de espectros.
Pedestales para mortales,
que nunca quisieron esa carga,
subidos a fuerza de esclavos
con tamborrada incansable.
No quiero perseguir más nubes,
que no me dejen acariciar el suelo.
FGT